jueves, 11 de octubre de 2012

Fotos Con los periodistas del heraldo Barraquilla



Foticos antiguas de luz amparo..!









Luz Amparo Álvarez, con 40 y recargada

Ya no está entre el sánduche que armaban Jairo Martínez y Amparo Grisales con sus frecuentes rencillas y desavenencias en el reality Yo me llamo, de Caracol, en el que Luz Amparo Álvarez era la que daba el equilibrio y a veces, se veía, le bajaba la tensión al programa.

Ahora anda en otro cuento, está de gira con su show de humor Que Dios nos Ampare, en el que imita a más de 70 personajes entre actores, cantantes y políticos.

Una cosa la tiene muy feliz: llegar a los 40 años, que cumplió hace unos días y que para ella representan un renacimiento.

Es una paisa fresca, polifacética, una Amparo que no divide opiniones, querida por todos y que además de hacer reír, ríe con mucha amplitud y transparencia.

¿Cómo logra hacer tantas cosas a la vez?
"(Risas) A veces al mediodía hacía shows, los fines de semana viajaba, a veces acababa a las 10 p.m. en Yo me llamo y me iba para un show y en las mañanas trabajaba en el disco".

¿En cuál disco?
"Es que por fin voy a sacar mi disco, si el padre Chucho pudo, ¿por qué no voy a poder yo?, (Risas)".

¿Y cómo será el disco, imitaciones o canciones propias?
"Es de música pop y romántica, soy romántica total, soy de extremos, muy alegre, pero también muy sensible, chillona, entonces tiene baladas, música fusión, hay un equipo trabajando. Yo dije: antes de los 40 tengo que tener un disco y viene para agosto".

¿Está feliz en sus cuarenta?
"Estoy feliz, a las mujeres siempre nos han metido en la cabeza que cuando se cumplen los 40 ahí se empieza a acabar la vida, pero yo me siento en plena juventud, como una sardina por todo lo que quiero vivir, estoy llena de sueños, reactivada, para mí es la mejor edad".

¿Entonces no se quita años?
"(Risas) No, yo soy la única a la que encanta cumplir años y hasta los promociono".
¿Fue muy difícil estar al lado de Amparo Grisales, tan polémica con su edad, y fuera de eso usted la imita?
"A Amparo la imito hace 5 años y a ella le molesta, pero tiene muy claro que ese es mi oficio y no la voy a dejar de imitar, hace parte de mi vida".

Usted imita a mucha gente, a Christina Aguilera, Julieta Venegas, Paloma San Basilio, Britney Spears, María Emma Mejía... ¿quién le falta?

"Tengo nuevos personajes, más voces, el secreto de Estertulia Ibarra Casas , la doctora Piedad Córdoba diciendo dónde está Romaña, y el Himno Nacional en la voz de Shakira... Ahí el público podrá decir si tengo melisma, la coloratura, si le da la tesitura, él mismo será el jurado".

¿No le falta Dania Suárez?
"¡Dania me encanta! Como ella dijo que es sanandresana de San Andrés, Estertulia va y le dice que como buena sanandresana vive sacándole provecho al hoyo soplador, (Risas)".

 

Luz Amparo Álvarez regresó a los escenarios

 

Orgullosa de los 40 años que cumplió el pasado jueves 21 de junio, la humorista, presentadora, actriz, locutora, cantante, jurado y participante de reality show y próximamente empresaria, visita la ciudad con motivo de la gira de su stand up comedy, “Que Dios nos ampare”.

Considerada por muchos una de las humoristas más versátiles del país, Luz Amparo hará un espectáculo lleno de personajes inéditos, parodias e imitaciones, con las que ella “recrea satíricamente la realidad del país que siempre da de qué hablar”, aseguró.

En el show se integran músicos y bailarines en un espectáculo de 90 minutos, en el que la humorista recrea más de 50 personajes en escena.

Luz Amparo inició en la ciudad la gira nacional de su show que visitará Sincelejo, Barranquilla, Manizales, Bucaramanga, Villavicencio, Cali, Cartagena, Bogotá y en el exterior arribará a Estados Unidos.

En entrevista con EL MUNDO, ella definió sus personajes y nos contó que próximamente experimentará una faceta artística con el lanzamiento de su primer álbum.

-¿Cuál considera que es el mejor personaje que se ha inventado?


“Todos me gustan, por eso los he hecho, pero sin lugar a dudas de los creados, Ester Tulia, la empleada entrometida y Dina Mirta Torres, la guerrillera, son los personajes que más le han gustado al público. Para mí Ester Tulia es un personaje que define muy bien al gremio de las empleadas domésticas, es uno de esos personajes característicos de la naturaleza colombiana, es una metida, conchuda, altanera, confianzuda, maldadosa, crítica, yo la amo, porque es ante todo una mujer muy sensible y frentera, y Dina Mirta Torres es una guerrillera que habla desmesuradamente de la guerra en el país, respetando ante todo el dolor de las personas que han sido víctimas. Y de las imitaciones, Shakira”.

-¿Qué verán los espectadores en “Que Dios nos ampare”?


“Bailarines, músicos, y todos mis personajes, es un espectáculo de 90 minutos, es un show recargado, yo ya lo había hecho en la ciudad hace tres años, anteriormente había visitado la ciudad con mi otro show que se llama “Abba”. “Que Dios nos ampare” es un stand up comedy recargado de humor, la gente me lo pide mucho, hay muchos seguidores que ya lo habían visto y me escriben preguntándome que cuándo voy a volver con él, por eso decidí hacer otra temporada, y complacer al público antioqueño que siempre se ha comportado muy bien conmigo”.

-¿Por qué escogió la ciudad para iniciar dicha temporada?


“Ese es un agüero que yo tengo, yo siempre inicio todo aquí, en Medellín, mi ciudad, siempre me ha ido bien con ese agüero y no lo voy a dejar, es algo vital para mí: empezar todo en Medellín. Les adelanto que traigo una bomba que voy a soltar al final del espectáculo”.

-Luz Amparo, cuéntenos ¿cuál es esa “bomba”?


“Estoy preparando un disco, esa es la otra faceta que voy a experimentar, la música siempre me ha apasionado, como humorista tengo varios personajes que son cantantes, ya la gente me ha escuchado cantar. Me voy a lanzar a la industria musical con un disco de música pop, que mi esposo me está produciendo. Yo estoy feliz haciéndolo y no veo la hora de acabarlo, cuando acabe el show les voy a cantar por ahí cuatro canciones, ¡vamos a ver como lo toma el público! Ellos serán mis primeros evaluadores. El disco saldrá entre agosto y septiembre, hay dos composiciones mías y otras de Ricardo Prada, mi esposo, que ha trabajado con personalidades de la música como Maia y la agrupación ‘Cuarto aparte’, entre otros, y Nicolás Tovar que ha trabajado con los Estefan y es mi entrenador vocal”.

-¿Qué considera usted es lo más relevante en el humor que manejan sus personajes?


“Yo creo que la principal característica es el humor de actualidad, yo trato que mis personajes no entren mucho en lo cotidiano, sino que reflejen la actualidad, que sean versátiles. Por eso todos son diversos y se basan por medio de la imitación, de la música y de la parodia, de recrear un humor para mostrar esa actualidad de manera jocosa”.

-¿Cuál es la faceta que más disfruta hacer?


“Yo parezco culebrera, he hecho de todo, me considero una mujer muy activa y arriesgada, eso me ha permitido aventurarme y salir bien librada. Para mí es difícil escoger solo alguna. Hay una realidad y es que nosotros nos debemos al público. Le agradezco a la vida poder haber sido locutora, presentadora, humorista y muchas más. La música me ha gustado desde siempre, esa es mi gran pasión, cuando llegó el humor a mi vida nació la posibilidad de especializarme en algo, ese ha sido mi oficio y mi profesión,  se convirtió en una actitud de vida, yo no podría dejar de ser humorista”.

-Además del disco, ¿qué se viene a futuro en la vida de Luz Amparo?

“Me falta ser empresaria, me sueño con un teatro donde se programe música, cine, comedias y espectáculos diversos, ese es mi próximo reto”. 

 

Bajo la luz y amparo del humor


 El secreto de su humor es la naturalidad. Una suerte de expresión artística infrecuente que en su caso es fluída y cálida.Luz Amparo Álvarez no puede evitar reírse de sus propios chistes cuando los finaliza. Pero no hay libreto, es una actitud -como ella misma lo llama-, y una especie de terapia que le brinda una perspectiva diferente para afrontar la realidad.

Sin embargo, se trata de una comediante que se topó con su arte de una manera también muy natural y durante el camino de su adolescencia cuando soñaba con ser cantante, pasión que ahora alterna.

Su capacidad para notar las situaciones más absurdas que emergen de la cotidianidad y sus capacidades vocales que había entrenado en el canto, la situaron pronto al lado de Crisanto Vargas en el ‘Manicomio de Vargasvil’.

De allí, la trancisión sería a la radio, un espacio favorable que desencadenaría en definitiva todas las aptitudes que hoy la perfilan como una de las mejores imitadoras del país.

Por sus cuerdas vocales se pasea Shakira, Noemí Sanín, Natalia París, Piedad Córdoba, Amparo Grisales, María Emma Mejía, Paula Andrea Betancur y Tatiana de los Ríos, entre muchas otras.

Pero su capacidad creativa también ha hecho emerger a personajes propios como Estertulia Ibarra Casas (la segunda dama de la Nación), y Dina Mirta Torres (la guerrillera informante que de vez en cuando se escapa de su cambuche para contar algunas de sus experiencias en el monte), o Marilyn Monroy (una diva frustrada de los años cincuenta que quiso ser la Marilyn Monroe colombiana).

A Cartagena, ciudad a la que visita siempre que tiene un fin de semana libre, llegó el jueves pasado para presentar su espectáculo cómico-musical ‘Que Dios nos ampare’, en el que junta uno a uno sus talentos para tomar por asalto a un público ávido de risas.

Los telones se abren y caen en todas las ciudades marcando el final de las funciones, y al final, frente a un espejo, hasta ella es víctima de su propia ironía y sarcasmo, circunstancia que revela a una mujer sencilla y capaz de burlarse de sí misma.



¿Cómo están sus relaciones con Natalia París?


- (Risas) Al principio yo la veía a ella y salía corriendo porque ella levanta pesas todos los días, y decía que no me quería. Yo le volaba.

Pero ya hay una muy buena relación con Natalia. La admiro mucho porque es emprendedora, trabajadora y berraca.

En algún momento se volvió un personaje del que yo no quería volver a saber nada porque en todas partes me decían: ‘hable como Natalia’. Ya hasta mi novio me decía que hablara como Natalia París en la noche... (risas).

Ya no quería saber nada de esa imitación pero entendí que uno se debe al público. ¿Y si a la gente le gusta ese personaje y lo disfruta porqué no disfrutarlo yo también?

Es un personaje que lo hago ya con los chistes y si le cambio la filosofía no lo va a disfrutar nadie, pero Natalia le ha demostrado al país una cosa muy distinta.



¿Cómo toma el hecho de que esté dentro del público alguna persona que está imitando en el momento?


-A veces me cuentan cuando estoy en show: ‘Acá esta el hermano de Noemí’... Cuando hago humor en los teatros y veo gente que está relacionada con los personajes o al mismo personaje sentado al frente mío, lo hago con tranquilidad porque el humor nunca lo he hecho ni con odio ni con amor. Jamás hago humor por hacerle daño a alguien o por promover a alguien o porque le tenga cariño. Lo hago de la manera mas objetiva y divirtiéndome para que el público se divierta.



Imagino que desde muy niña usted perfiló su capacidad para hacer reír...


- El humor en mi familia es pan nuestro de cada día. Mi familia es tan chistosa que vengo siendo la seria de la casa.

Mi mamá canta y mi papá era el divertido, tierno y chistoso. Entonces creo que heredé algo de los dos.

Quería estudiar contaduría y terminé contando chistes (risas)... la verdad es que no me sé ni un sólo chiste.

Desde el colegio era la indisciplinada, la burletera, la que imitaba, y sí he sido muy gozetas toda la vida. Me gusta la ironía también, por eso me gustó tanto el humor de actualidad y político, porque la ironía hace parte de mí.



Teniendo en cuenta que es una carrera muy difícil, ¿Cuándo toma la determinación de dedicarse a hacer humor?


- Lo más duro de una carrera como esta es sostenerla. Al principio nunca creí que lo podía hacer. No estaba convencida porque siempre había soñado ser cantante, y cantaba desde muy pequeña y a eso me dedicaba.

Desde el colegio cantaba y ese era mi oficio desde los 16 años. Pero entonces se me empezó a desviar la carrera y ese sueño de cantar se fue quedando como a un lado. Al principio la comedia me pareció divertida y por curiosidad la hacía, pero también me daba tristeza dejar la música...



Sí, ¿pero qué desencadenó la carrera humorística?


- La necesidad... (ríe) no mentiras... Hubo un momento muy duro de decisión. Era muy complicado. Fue cuando era la única mujer de un equipo de 16 hombres (en el ‘Manicomio de Vargasvil’) y ellos eran las estrellas del humor del momento, es decir  Tola y Maruja, Vargasvil; un grupo grandísimo yo era la única desconocida y la única mujer.

Entrar en ese medio fue un choque durísimo. Yo estaba muy joven y en algún momento yo lloraba todos los días y tuve que tomar la decisión de seguir o irme pero me encantaba lo que estaba haciendo en radio. Para mí la radio era la magia más grande a la que yo había tenido la oportunidad de tocar y sentir. Entonces eso me atajaba y no me dejaba ir.

Hasta que dije que lo iba a asumir como mi oficio. Cuando decidí que la imitación y el humor era mi oficio empecé a trabajar por eso y a enfocarme. Después lo tomé como mi carrera.

Yo era como resabiada, yo decía: ‘que no, que no, que no’. Pero me pasó como a Álvaro Uribe con la reelección (risas). Así la misma vaina.



Usted heredó ese humor político de Vargasvil pero hoy lo matiza y nutre de una manera diferente...


- Lo he alimentado pero también he entendido que no todo el mundo tiene la oportunidad de estar informado. En ‘La Banda Francotiradores’ hacía un humor recalcitrante.

Hoy cuando hago un show hay algunas dosis de humor político pero me centro más en el humor de actualidad para que sea más general porque pienso que el show es como un matrimonio con el público y hay que darle lo que pueda digerir... Digamos que en alguna época yo era más puntual con situaciones políticas pero no todo el mundo entendía porque no todo el mundo tiene tiempo de estar informado, la gente a veces llega tarde a la casa o no tiene tiempo de ver o escuchar noticias...

Ahora ya está un poquito más general para que lo pueda entender todo el mundo y he querido meter personajes musicales para alimentar el show con la música que es el complemento de mi vida, y así estoy haciendo las dos cosas que me hacen más feliz.



¿Qué se necesita para hacer comedia?


- La sinceridad y la honestidad. Uno tiene que ser muy real con lo que dice, con lo que siente, con lo que hace. Pienso que el humor parte de la naturalidad.

Cuando uno ve a alguien que está tratando de hacer un chiste pero lo está actuando mucho uno no lo ve real, uno no se ríe. En cambio cuando hay tanta naturalidad y tanta gracia eso te hace reír y es lo que se llama ‘Vis Cómica’.

Hay gente que con sólo verla... Yo me di cuenta que servía para el humor cuando hablaba en serio y la gente se reía. Decía: ‘bueno por aquí es el camino’. Hay gente que vos le ves los gestos y ya con sólo verlo te ríes.

Desde ese momento yo decidí no operarme la nariz nunca... (ríe). Y ahora que voy a lanzar disco me dicen: ‘Cuidado cantas reguetón porque te ponen Nariz Yanqui’.



¿Cómo aprendió a burlarse de sí misma?


- A mí me tocó porque trabajaba con 16 hombres y todos los días se burlaban de mí y me hacían chistes. Entonces yo dije: ‘no puedo llorar todos los días, esto no puede ser parte de mi vida’. Entonces cogí cuero, un cuerito duro, y eso no te imaginas lo que me ha servido en la vida. Mas como de actitud, para ver la vida de una manera diferente.

Entonces el humor aparte de una profesión es un aprendizaje.



Hubo muchos rumores de disputas entre usted y Amparo Grisales, ¿Cómo está todo con ella?


- Ahora las relaciones son buenas. Ella y yo no somos amigas pero somos compañeras. A diferencia de Jairo Martínez al que sí lo considero mi amigo. Tratamos de tener un ambiente en armonía, entre gustos hay disgustos pero no debe haber guerras.



¿Cuál es su lugar de relajación, su paraíso personal?


-No me vas a creer porque lo digo estando acá. Aparte de la ducha es Cartagena, y cada vez que tengo un fin de semana libre me vengo para acá. Este es mi paraíso



¿Y qué hace cuando viene?


- Me encierro en un apartamento, madrugo a caminar por la playa, luego tomo sol todo el día queriendo sacar todo el frío de Bogotá (ciudad en la que reside hace 14 años) o "tardear" en la Ciudad Vieja. Esa es Cartagena para mí... es mi relax.



Usted tiene todo un andamiaje de más de 50 personajes en su show, ¿Cómo lo hace?


- Hay algunos personajes que son con caracterización, otros son simplemente los gestos porque siempre digo que las pelucas son accesorios pero tampoco son necesarios.

Cuando tienes el personaje por dentro... cuando tú lo tienes, sólo con el gesto y la mirada la gente puede ver al personaje. Como será que mi esposo dice que sí me parezco a Natalia París (risas). Claro que dice que cuando estoy peleona me parezco más a Amparo, y cuando estoy muy brava a Piedad Córdoba. Dice que todavía no me le he parecido a Íngrid Betancourt porque todavía no lo he demandado.

 

Luz Amparo Álvarez llega a Barranquilla con 'Que Dios nos ampare'




Al hablar de Luz Amparo Álvarez se vienen a la mente famosos personajes como Natalia París, Amparo Grisales, Shakira o Piedad Córdoba, y no precisamente porque sean sus intimas amigas, sino por la magistral imitación que hace de cada una de ellas. Esta paisa, que recientemente veíamos en las pantallas, a través del programa Yo me llamo, estará en Barranquilla el 4 y 5 de octubre con su divertido 'show' Que Dios nos ampare.
Algunos personajes De Luz amparo

Maria Emma mejia      &      Ester Tulia                                                                  


                         Britney spears e Ingrid betancourt





Luz Amparo Álvarez, humor a la carta

 

“Ser natural en el humor es lo que más convence a la gente y, si lo eres, es porque hay algo de realidad en tu trabajo. Eso para mí es sinónimo de que lo que haces te gusta y te apasiona”, aseguró Luz Amparo Álvarez en entrevista con revista M!ércoles.

Irreverente, dedicada y muy profesional, así se describe esta humorista, locutora y cantante paisa que ha cautivado a un país entero con sus emblemáticas imitaciones de personajes de la política, la música y la farándula en general.

Este 4 y 5 de octubre, la jurado del programa concurso Yo me llamo del Canal Caracol, presentará su show ¡Que Dios nos ampare! en el teatro Amira De la Rosa de Barranquilla. Un espectáculo en el que hará un gran despliegue de todo su talento al interpretar alrededor de 60 a 70 personajes en escena.

Representaciones de gran credibilidad, apoyadas en la exploración y ejecución de los matices propios a nivel de voz y gestualidad de cada “estrella de la actualidad y de siempre”, como ella misma les dice.

Pero, en la vida de esta hacedora del humor no todo ha sido risas y chistes, también han habido momentos duros, de los cuales se ha alimentado para fortalecer su espíritu, porque según ella, eso es algo fundamental a la hora de hacer lo que hace.

“Cuando tenía 12 años me atropelló un carro; me reventó varios órganos vitales. Estuve en cuidados intensivos más de un mes, inconsciente y con el fémur reconstruido pues se me fracturó en varias partes. Permanecí enyesada un año y medio de la cintura hacia abajo”.

Esa época, aunque resulte paradójico, fue muy constructiva para ella. “Era una niña y no podía asistir a muchos momentos especiales, pero siento que todo eso se tornó en una situación a mi favor: me volvió una mujer más paciente y sociable pues yo era la más visitada. De eso que me pasó, aprendí que la vida hay que vivirla con pasión, aprovechando cada instante”, confesó Luz Amparo.

Por el lado artístico, la vocación hacia el canto en ella, siempre ha estado presente, pues desde muy pequeña le ha gustado la música, tanto así que aún se recuerda su gran desempeño en El Factor X de las estrellas del Canal RCN, programa concurso que terminó ganando.

“Mi sueño siempre ha sido cantar. Justo en estos momentos de mi vida estoy a puertas de sacar mi primera producción. Un disco que contiene toda mi esencia pop, balada y algo de fusión. Me siento plena y realizada con este álbum que grabé junto a mi esposo, que es productor musical. Se llamará Lo que soy, porque ahora sí soy yo quien canta”, afirmó.

Todo está listo para verla en ¡Que Dios nos ampare! Un montaje cargado de ese humor que se plantea en pro del sarcasmo, la ironía y algo de críticas, pero que además trae mucha música y también algo de baile.